Sobreviviendo el Día de la madre sin culpa

 


Esa noche después de la reunión, mi padrino se me acercó y me preguntó:
-Del uno al diez, ¿Cuánto resentimiento consideras tener hacia tu madre?
-Veinte. Respondí sin pensarlo
                                                            

Anónimo


Las heridas de la infancia son todas aquellas acciones que nos marcaron siendo niños y que en la vida adulta se presentan en forma de obstáculos que impiden relacionarnos con cualquier persona en situaciones cotidianas, ya sean familiares, amistosas, románticas o laborales. La mayor parte, si no es que todos los adultos, evitamos recordar cosas del pasado que nos duelen, modificamos sucesos vividos para no regresar a situaciones que nos lastiman; algunos guardamos en lo más profundo de nuestro interior, episodios de la infancia que pueden parecernos ridículos o graves, dependiendo las circunstancias y forma como los vivimos, tratamos de que se queden atrás, en el pasado.

Por tal motivo, es inevitable hablar del papel tan importante que tiene la figura materna en estas lesiones emocionales, aunque hacerlo implique no quedar ilesos. La figura materna promete desde las expectativas sociales establecidas, amor, cuidado, respeto, ternura, responsabilidad y muchas otras cosas más que en realidad no vienen incluidas o añadidas en el acto de parir.

Si bien la maternidad es un hecho biológico que incluye cambios, reconociendo también la parte psicoafectiva, no se habla tan abiertamente del lado oscuro que se ejerce desde la maternidad, como el real desamor o desprecio que una mujer puede tener para con sus hijos. Simplemente el proceso de gestación no es algo sencillo, fácil de asimilar o aceptar. Ser madre no garantiza que se esté preparado para amar, cuidar y proteger, porque depende de muchos factores. Por principio, nadie puede dar lo que no tiene, si una mujer no cuenta con salud mental, equilibrio emocional, difícilmente podrá darlo a o transmitirlo a alguien más, en este caso, los hijos.

Muchas mujeres, condicionadas por lo que dicta la moral, buenas costumbres, religiones o creencias, asume la responsabilidad de los cuidados de los seres que trae al mundo, cumpliendo de manera autómata con los deberes y obligaciones dictados, pero no siempre es posible hacerlo de la mejor manera. Antes de ser madre se es mujer, un ser humano perfectible, con una carga emocional propia, con miedos, frustraciones y heridas. Lamentablemente, en muchas ocasiones, más que amor, lo que muchas madres dan a los hijos es enfermedad emocional, miedos y daños heredados. Más allá de festejos y fechas sensibles, existen iniciativas en el mundo para ser más realistas con relación a la figura materna.

Resulta tierno un día dedicado a la madre, pero es necesario visibilizar un día en pro de la salud mental materna ¿casualidad? Por su puesto que no; organizaciones como la Sociedad Marcé de Salud Mental Perinatal (MARES) ha trabajado desde 2016 para impulsar la iniciativa que busca reconocer y aumentar la conciencia sobre la existencia de los problemas de salud mental materna. Se ha promovido el primer miércoles de mayo como el Día de la salud mental materna.Con esto se intenta que más mujeres en todo el mundo busquen ayuda y tengan acceso a tratamiento adecuados y por ende, vivan con menos sufrimiento; lo que se traduce en mejores vínculos con los hijos y mayor calidad de vida.

Detenerse y pensar la forma como cada mujer se embaraza, es decir; si lo planeó o no, si lo deseó o no, si estaba en plena consciencia de sus facultades al momento de la concepción, concientizar sobre la gestación como un proceso biológico interno que implica cambios grandes y drásticos, no sólo físicos sino mentales y emocionales, que se viven y transforman mientras se cubre la crianza, educación y formación de los hijos; acciones que a las madres les lleva la vida entera, la relación con los hijos e hijas no termina con el parto y los primeros años de vida, aunque sí son cruciales para la formación de personas sanas o con menos heridas de la infancia, ya que indudablemente las madres se equivocan y cometen daños irreversibles o cuando menos han contribuido para que sus hijos sean lo que son y serán para el resto de sus vidas.

La realidad es que existen madres que no quieren a sus hijos, que los venden, los abandonan, mujeres estresadas, golpeadoras y manipuladoras, tan comunes y aceptadas las madres que eligen y opinan sobre las relaciones que sus hijos e hijas intentan formar, las carreras que deben estudiar, el futuro que deben construir. La línea es muy delgada entre la formación y la invasión en la vida de los hijos. Madres permisivas que no saben poner límites a tiempo, las resolutoras que mutilan haciendo todo por ellos, incluso lo que pueden hacer por ellos mismos, las que no dejan crecer para que no sufran, las que llenan de miedo, las que castran siendo exigentes extremas buscando perfección donde no la hay, dañan a los  hijos haciéndoles creer que son el centro del universo, madres que modelan con sumisión a las hijas y los hijos como abusadores potenciales, para después llevarse las manos a la cabeza y preguntarse ¿qué fue lo que hicieron mal?

La maternidad no garantiza un lecho de virtudes, no están incluidas. Todo se aprende, y también es consecuencia de las historias de vida. Ser mala o buena madre no es más que una etiqueta, la salud mental materna es una realidad que debe considerarse porque los cambios hormonales y emocionales que se sufren en el embarazo se enlazan con las experiencias de vida, formación y procesos vividos resueltos o no en el pasado inmediato, en la propia infancia. No son palabras de consigna, castigo para las madres, porque no existen culpables. Reconocidos terapeutas recomiendan que antes de juzgar a nuestros padres, en este caso a la madre, investiguemos cómo fue la infancia de ella, cómo fue la relación con su madre, la abuela. Sólo así podremos darnos cuenta de que no existen culpables, solamente responsables.

Conocer la historia de las abuelas y madres, los ambientes y contextos en los que crecieron, ayuda a tener perspectiva sobre la propia maternidad, corregir el camino o los comportamientos es responsabilidad de cada una, hacerlo en cualquier punto de la vida, antes, durante o posterior a ser madre, quien quiera y tenga el valor para hacerlo, al final; los hijos nunca estaremos conformes con lo recibido o negado por los padres, en este caso por la figura materna. A todos nos llega el momento de hacernos cargo de nuestras heridas de la infancia.

Reconocer y admitir que ser madre también implica renuncias y postergaciones personales, que no siempre es posible cargar con tanta responsabilidad, ayudaría en gran medida a dejar de sentir tanta culpa de ambos lados, tanto madres como hijos e hijas, dejemos de vivir con máscaras “de amor” para tapar el resentimiento por todo lo que di o lo que no di, si fue suficiente o no. No es sencillo cubrir las expectativas de una figura tan divina y virtuosa como es la madre. Si una mujer se ha equivocado en el ejercicio materno, no tuvo tiempo de resarcir, de enmendar; cada hijo, hija, puede desde su presente y realidad, cambiar los patrones aprendidos y romper con las conductas que considere le han dañado. Maternar con  salud y bienestar para lograr infancias diferentes como un principio para vivir bien y mejor. Y así poder desear desde lo profundo del corazón, un feliz día para las madres que no son perfectas, culpables, sacrificadas sino mujeres reales.


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 https://www.sociedadmarce.org/dia-mundial-SMM.cfm/ID/6888/MARES/-por-salud-mental-materna-debe-ser-prioridad-.htm

 https://www.sociedadmarce.org/dia-mundial-SMM.cfm/ID/11859/ESP/paises-implicados-campanya.htm






Comentarios

  1. Como hijos siempre estamos culpando a nuestros padres sin la empatía de pensar que nuestros padres también son hijos... y siendo supuestamente "Adultos"...
    La frase para el oro: "Cada quién da lo que tiene"
    Estupendo análisis!!
    Felicitaciones.

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  2. Como hijos siempre estamos culpando a nuestros padres sin la empatía de pensar que nuestros padres también son hijos... y siendo supuestamente "Adultos"...
    Excelente análisis!!
    Felicitaciones

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